Inspirados por un desierto que florece: Atacama 1/5

Nuestra Colección Bold Joy ha nacido de la búsqueda constante de razones para sonreir luego de un año difícil y todo el aprendizaje obtenido en el proceso. Al final las razones han venido de recursos internos y externos y el más pequeño detalle nos ha resultado de un valor incalculable al momento de la creación de cada pieza. Inspirados por un desierto florecido hemos creado Atacama 1/5.

 

Los desiertos son lugares inhóspitos difíciles de sobrevivir. Pueden lucir como océanos de arena con temperaturas extremas o inclusive algunos parecen mostrarnos su ceño fruncido en sus formaciones  rocosas y sus suelos áridos. Ambos, visualmente y simbólicamente nos evocan una atmósfera lejos de la confusión, un lugar ausente de dudas, tal vez provocado por su amplitud y sus vistas abiertas que de alguna manera nos hacen partícipes de una honestidad casi lacerante. 

Habitar estos espacios por mucho tiempo puede llegar a ser brutal para los viajeros que los transitan, pero también nos develan nuestras capacidades de sobrevivencia y nos recuerdan quiénes somos y de qué estamos hechos. Lejos de distracciones y comodidades nuestra alma no puede ser distraída de su comunión, y en ocasiones parecería que el cielo y la tierra llegan a mezclarse. No es un accidente que profetas, visionarios, escritores y ermitaños a través de la historia han sido repetidamente asociados con estas inhóspitas tierras.

A primera vista no parecería así, pero el desierto de Atacama es uno de los más secos del planeta. En raras ocasiones luego de una fuerte lluvia este desierto ubicado en Chile se ensalza con miles de flores coloridas.. El fenómeno es conocido como Desierto Florido. Más de 200 especies llegan a habitar el desierto. Algunas de ellas esperan por años a que una sola gota de agua caída del cielo les haga germinar. 

Todos hemos tenido nuestro desierto. Han sido días difíciles y para qué lo vamos a minimizar. Pero también durante este tiempo hemos sido capaces de reinventarnos, de mirarnos a más profundidad, de soltar cosas que creíamos necesarias y de confiar en que desde el cielo siempre cae agua.

La paleta de colores de los hilos y las piedras que hemos elegido en esta pieza y que hemos cosido a mano inspirados en el paisaje de Atacama, han sido parte de una meditación constante: "Todo obra para bien en nuestras vidas, hasta los desiertos más secos son capaces de florecer." Al final hemos conformado hacer solo 5 repeticiones de este diseño para preservar nuestros principios sustentables y no restarle exclusividad al diseño.
 

La combinación de elementos, piedras preciosas y cristales en la fabricación de esta pieza está relacionada el chakra del corazón (4º) y el chakra del tercer ojo (6º)

La Prehnita es una piedra de amor incondicional y un buen cristal para sanar al sanador. Induce una conexión con el Yo Superior y ayuda a estar siempre preparado para cualquier situación. Sella el campo áurico, crea un escudo protector de energía divina, calma el medio ambiente, proporcionando paz y protección.

La Esmeralda es usada para abrir el tercer ojo. Brinda vitalidad, buena memoria, paciencia y honestidad. Es la piedra de la abundancia. Un magnífico equilibrador emocional, que purifica el espíritu, estabiliza y tranquiliza en un efecto sedante. Es una piedra idónea para meditar; ayuda a superar los estados de ansiedad, aporta buena suerte, confiere firmeza y fortaleza en la persona.

 
 

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